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KIMONO INTUICION
INSPIRADO EN LA FRECUENCIA 741 HZ

Intención: abrir la percepción interior y potenciar la expresión creativa.


En el corazón de la obra se erige un triángulo que se abre como un portal, invitando a cruzar hacia las tierras sutiles de la intuición. Su profundidad atrae la mirada y el alma, recordando que toda percepción comienza con la apertura interior.

Desde su base, la serpiente se desliza con la elegancia de lo eterno. Guardiana de la transformación, muda su piel para renacer una y otra vez, simbolizando la fuerza creadora que habita en el cambio.

El patrón cimático (representación gráfica de las ondas sonoras) de la frecuencia 741 Hz vibra como un pulso geométrico que ordena y expande la mente. Sus formas hipnóticas, casi etéreas, actúan como un mapa sonoro que guía hacia la claridad mental y la visión profunda. En el trasfondo, el yantra sostiene silenciosamente la composición, conectando la obra con la sabiduría ancestral y amplificando el acceso a planos más sutiles.

En el centro, la runa Kenaz, trazada en oro como una antorcha, abre un espacio de revelación y claridad. Es la chispa interior que ilumina lo oculto y enciende el fuego de la creatividad. Las runas son símbolos sagrados nordicos, utilizados para la adivinación y comunicación mística.

La paleta, un diálogo entre azules que evocan cielo y aguas profundas, y destellos dorados que recuerdan la luz interior, crea un equilibrio entre calma y revelación. Cada matiz es un susurro que afina la mente y despierta la visión interna.

Esta pintura es un talismán, una invitación a reinventarse, a atravesar el umbral y dejar que la creatividad fluya, infinita, desde el centro mismo del ser.


La prenda se activa como talismán sonoro, resonando con un mantra que transforma y fluye:


Veo con los ojos del alma,
la luz revela caminos ocultos,
mi voz crea nuevos mundos,
el espíritu se expande sin límites.

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